domingo, 28 de mayo de 2017

Dios es el único camino que conduce a la paz

Dios es el único camino que conduce a la paz!
Estoy 100% seguro de la cristalización del proceso constituyente en Venezuela. No cabe ninguna duda de su realización, en principio porque es una iniciativa legal y constitucional emanada desde el ejecutivo nacional y luego porque la oposición no le está proponiendo nada serio al país.

Con respecto al primer punto, si alguien en la actualidad se atreve a decir que el llamado a la constituyente es ilegal sabe que está mintiendo. No hace falta realizar un referéndum popular para solicitarla y eso está muy claro en el artículo 348 de la CRBV.

“La iniciativa de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente podrán tomarla el Presidente o Presidenta de la República en Consejo de Ministros; la Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.”

Desde luego lo que si es necesario es una consulta popular para aprobar la nueva constitución, una vez que la Asamblea muestre el fruto de su trabajo. Es importante que desde ahora tengamos claro también lo contenido en el artículo 349:

“El Presidente o Presidenta de la República no podrá objetar la nueva Constitución. Los poderes constituidos no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente. Una vez promulgada la nueva Constitución, ésta se publicará en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela o en la Gaceta de la Asamblea Nacional Constituyente.”

El poder originario hablará y trazará el camino del país que anhela. Estoy también 100% seguro que la gran mayoría de este país sabe que la "guarimba" solo nos está dejando ruina, tristeza, rabia, odio, un profundo pesar, atraso, destrucción y muerte. Un camino totalmente contrario a la paz.


Así que sencilla y humildemente propongo apoyar el proceso constituyente y elegir hombres y mujeres que lleven el mejor mensaje de paz y conciliación nacional a lo que será el espacio de discusión más elevado, protagónico y vinculante de la República. Vamos a hablar del pensamiento de Dios en el seno de la Asamblea Nacional Constituyente. Dios quiere y ha querido siempre lo mejor para los venezolanos y las venezolanas. Por esa razón nos regaló el mejor país del mundo.

martes, 2 de agosto de 2016

Claves para poder perdonar

Amor y perdón II

En artículo Amor y Perdón I, hablamos sobre las razones por las cuales a la humanidad le cuesta tanto ceder en su orgullosa voluntad y lograr perdonar. En este artículo les presentamos 5 claves para poder perdonar. Todo depende de tu propia voluntad y de comprender algunos mecanismos de tu alma.

Amor y perdon

Clave 1: No esperes sentir para poder perdonar. Tienes mucha dicha si desde tu corazón surge, como de forma espontánea, un deseo o una necesidad sentida de perdonar. Si así fuere, ya no tienes ningún problema para hacerlo.

Sin embargo lo que ocurre con más frecuencia es que no perdonas, puesto que en tu corazón-mente-alma, existe de forma natural, una barrera defensiva al dolor y al sufrimiento. Tú sabes en el fondo que perdonar va a doler y por eso no deseas hacerlo. Es como la resistencia infantil a ponerse una inyección. Por eso y con una actitud madura debes adelantarte a los beneficios que trae el perdón y someterte al tratamiento.

Clave 2: Todos merecen ser perdonados. No existe ningún fundamento para suponer que alguna ofensa o mala acción por abominable que sea deba castigarse para siempre por parte de nosotros los seres humanos. Sólo Dios puede castigar eternamente y se ganó esa potestad por ser capaz de perdonar eternamente y además ser la única fuente de amor incondicional. Dios es perfecto, nosotros no.

Quien no perdona es realmente el portador de la peor parte del castigo; una vida de atadura, tristeza, rabia, rencor, resentimiento y odio. Usted no merece llevar esa carga por la acción de otra persona. Libere a su adversario y libérese usted también.

Clave 3: Visualiza tu vida sin la carga del rencor. Aunque en ocasiones la dureza de corazón nos lleva a pensar que no nos afecta la falta de perdón, e incluso hay personas que llegan a creer que les favorece, esta idea es totalmente falsa. Siempre la falta de perdón genera raíces amargura y estas tarde o temprano, dejarán ver sus frutos al exterior.

Reconoce primero que llevas una carga innecesaria y luego tómate un tiempo para hacer conciencia de todo lo que podrías avanzar en el camino de tu felicidad si no la llevases a cuestas. Tener un corazón sano nos permite disfrutar de la vida, de Dios y sus bendiciones, de forma plena.

Clave 4: La indiferencia no resuelve el problema. La inocente idea del niño que cierra los ojos y cree que ha desaparecido, se ve reflejada en las personas que consideran ignorar un problema para que simplemente se esfume. Los problemas no desaparecen, hay que resolverlos.

También es muy peligroso vivir con un rencor silenciado y latente, pues en cualquier momento de la vida, que suele por cierto ser el menos propicio, surge como una fiera hambrienta devorando, destruyendo y causando más heridas. Lo mejor siempre será impedir que se desarrolle dentro de nosotros mismos.

Clave 5: El que perdona es más poderoso. A diferencia de lo que el mundo enseña, existe un extraordinario poder en la humildad. Dios es todopoderoso y se humilló hasta la muerte.

Poner la otra mejilla no es un acto de resignación a que otra persona nos pisotee. Es una expresión de confianza en Dios. Mientras usted pueda defenderse e incluso ofender, entonces Dios tiene muy poco que hacer en su vida. En cambio si usted abandona la pelea en manos del Creador y es Él quien libra las batallas, su adversario está en verdaderos problemas.

Si hubiese más sabiduría en la tierra y los seres humanos tomáramos con más frecuencia la acertada decisión de perdonar, nos habríamos ahorrado un sinfín de vidas destruidas y horrores ocasionados por las guerras en todas las épocas.


Trae esta revelación de amor y perdón a tu vida y prospera en felicidad, favor y gracia de Dios. Una vez más, te bendigo y te invito a compartir tus impresiones sobre este tema en los comentarios al blog y en nuestro foro ubicado en la zona interactiva.

viernes, 19 de febrero de 2016

Amor y perdón (Parte I)

"Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama." Lc 7:47


Le decía el padre con mucho dolor a su hijo en aquella canción (Amor y Control) de Rubén Blades:

“Aunque tu seas un ladrón y aunque no tienes razón, yo tengo la obligación de socorrerte. Y por mas drogas que uses y por mas que nos abuses, la familia y yo tenemos que atenderte”
La raíz de iniquidad de nuestras vidas impide a la mente procesar con claridad el fenómeno del perdón como fuente de gozo, satisfacción, plenitud y armonía. Esto ocurre por estar acostumbrados al castigo no como forma de corrección, sino como la manera de hacer que la otra persona restituya el mal que ha causado. Es decir, la persona culpable de una mala acción a la sociedad, debe “pagar” con prisión, multa, recibir un daño físico (los latigazos o las amputaciones de miembros en pasadas épocas) o en algunos sistemas judiciales bastante reprochables de nuestros días, la tristemente célebre pena de muerte. Si esto hubiera funcionado, la maldad no se habría multiplicado en el mundo. Por eso como escribió el Apóstol Pablo, el amor es un camino más excelente.

Jesús se encontraba en cierta oportunidad recibiendo un regalo maravilloso de una mujer a quien se le acusaba de ser una pecadora (Lea esta historia completa en La Biblia; Lucas, 7:37-50). Esta mujer seguramente sentía cada día la acusación del mundo en su rostro como un escupitajo y sobre sus hombros miles de latigazos, de reproches y juicios de valor. Esta mujer sentiría una herida tan grande, que como cualquier delincuente, disfrutaría hacer daño y ver como otros también caían en pecado, como una especia de venganza y resentimiento por tanto azote moral. Definitivamente esta mujer no amaba la sociedad, pues su entorno solo le habría causado dolor.

Sin embargo algo distinto encontró en Jesús para manifestarle amor. Y no solo le hizo un regalo material muy costoso, dio una muestra enorme de arrepentimiento y de lo que sentía al desgarrar su alma en una valiente y decidida petición espiritual de perdón. Pues a nadie había hecho mas daño esta mujer con su pecado que al Espíritu Santo de Dios.


Ella fue una mejor persona a partir de ese momento. Ella demostró amor  al derramar de su perfume sobre el Maestro y Jesús derramo sobre ella amor y perdón. No permitas que la mente y el convencionalismo sobre el castigo te sigan engañando y atando al rencor. Ama y siente como de tu corazón brota el perdón. Ya Dios lo puso allí, pues El ya te perdonó.