martes, 2 de agosto de 2016

Claves para poder perdonar

Amor y perdón II

En artículo Amor y Perdón I, hablamos sobre las razones por las cuales a la humanidad le cuesta tanto ceder en su orgullosa voluntad y lograr perdonar. En este artículo les presentamos 5 claves para poder perdonar. Todo depende de tu propia voluntad y de comprender algunos mecanismos de tu alma.

Amor y perdon

Clave 1: No esperes sentir para poder perdonar. Tienes mucha dicha si desde tu corazón surge, como de forma espontánea, un deseo o una necesidad sentida de perdonar. Si así fuere, ya no tienes ningún problema para hacerlo.

Sin embargo lo que ocurre con más frecuencia es que no perdonas, puesto que en tu corazón-mente-alma, existe de forma natural, una barrera defensiva al dolor y al sufrimiento. Tú sabes en el fondo que perdonar va a doler y por eso no deseas hacerlo. Es como la resistencia infantil a ponerse una inyección. Por eso y con una actitud madura debes adelantarte a los beneficios que trae el perdón y someterte al tratamiento.

Clave 2: Todos merecen ser perdonados. No existe ningún fundamento para suponer que alguna ofensa o mala acción por abominable que sea deba castigarse para siempre por parte de nosotros los seres humanos. Sólo Dios puede castigar eternamente y se ganó esa potestad por ser capaz de perdonar eternamente y además ser la única fuente de amor incondicional. Dios es perfecto, nosotros no.

Quien no perdona es realmente el portador de la peor parte del castigo; una vida de atadura, tristeza, rabia, rencor, resentimiento y odio. Usted no merece llevar esa carga por la acción de otra persona. Libere a su adversario y libérese usted también.

Clave 3: Visualiza tu vida sin la carga del rencor. Aunque en ocasiones la dureza de corazón nos lleva a pensar que no nos afecta la falta de perdón, e incluso hay personas que llegan a creer que les favorece, esta idea es totalmente falsa. Siempre la falta de perdón genera raíces amargura y estas tarde o temprano, dejarán ver sus frutos al exterior.

Reconoce primero que llevas una carga innecesaria y luego tómate un tiempo para hacer conciencia de todo lo que podrías avanzar en el camino de tu felicidad si no la llevases a cuestas. Tener un corazón sano nos permite disfrutar de la vida, de Dios y sus bendiciones, de forma plena.

Clave 4: La indiferencia no resuelve el problema. La inocente idea del niño que cierra los ojos y cree que ha desaparecido, se ve reflejada en las personas que consideran ignorar un problema para que simplemente se esfume. Los problemas no desaparecen, hay que resolverlos.

También es muy peligroso vivir con un rencor silenciado y latente, pues en cualquier momento de la vida, que suele por cierto ser el menos propicio, surge como una fiera hambrienta devorando, destruyendo y causando más heridas. Lo mejor siempre será impedir que se desarrolle dentro de nosotros mismos.

Clave 5: El que perdona es más poderoso. A diferencia de lo que el mundo enseña, existe un extraordinario poder en la humildad. Dios es todopoderoso y se humilló hasta la muerte.

Poner la otra mejilla no es un acto de resignación a que otra persona nos pisotee. Es una expresión de confianza en Dios. Mientras usted pueda defenderse e incluso ofender, entonces Dios tiene muy poco que hacer en su vida. En cambio si usted abandona la pelea en manos del Creador y es Él quien libra las batallas, su adversario está en verdaderos problemas.

Si hubiese más sabiduría en la tierra y los seres humanos tomáramos con más frecuencia la acertada decisión de perdonar, nos habríamos ahorrado un sinfín de vidas destruidas y horrores ocasionados por las guerras en todas las épocas.


Trae esta revelación de amor y perdón a tu vida y prospera en felicidad, favor y gracia de Dios. Una vez más, te bendigo y te invito a compartir tus impresiones sobre este tema en los comentarios al blog y en nuestro foro ubicado en la zona interactiva.

viernes, 19 de febrero de 2016

Amor y perdón (Parte I)

"Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama." Lc 7:47


Le decía el padre con mucho dolor a su hijo en aquella canción (Amor y Control) de Rubén Blades:

“Aunque tu seas un ladrón y aunque no tienes razón, yo tengo la obligación de socorrerte. Y por mas drogas que uses y por mas que nos abuses, la familia y yo tenemos que atenderte”
La raíz de iniquidad de nuestras vidas impide a la mente procesar con claridad el fenómeno del perdón como fuente de gozo, satisfacción, plenitud y armonía. Esto ocurre por estar acostumbrados al castigo no como forma de corrección, sino como la manera de hacer que la otra persona restituya el mal que ha causado. Es decir, la persona culpable de una mala acción a la sociedad, debe “pagar” con prisión, multa, recibir un daño físico (los latigazos o las amputaciones de miembros en pasadas épocas) o en algunos sistemas judiciales bastante reprochables de nuestros días, la tristemente célebre pena de muerte. Si esto hubiera funcionado, la maldad no se habría multiplicado en el mundo. Por eso como escribió el Apóstol Pablo, el amor es un camino más excelente.

Jesús se encontraba en cierta oportunidad recibiendo un regalo maravilloso de una mujer a quien se le acusaba de ser una pecadora (Lea esta historia completa en La Biblia; Lucas, 7:37-50). Esta mujer seguramente sentía cada día la acusación del mundo en su rostro como un escupitajo y sobre sus hombros miles de latigazos, de reproches y juicios de valor. Esta mujer sentiría una herida tan grande, que como cualquier delincuente, disfrutaría hacer daño y ver como otros también caían en pecado, como una especia de venganza y resentimiento por tanto azote moral. Definitivamente esta mujer no amaba la sociedad, pues su entorno solo le habría causado dolor.

Sin embargo algo distinto encontró en Jesús para manifestarle amor. Y no solo le hizo un regalo material muy costoso, dio una muestra enorme de arrepentimiento y de lo que sentía al desgarrar su alma en una valiente y decidida petición espiritual de perdón. Pues a nadie había hecho mas daño esta mujer con su pecado que al Espíritu Santo de Dios.


Ella fue una mejor persona a partir de ese momento. Ella demostró amor  al derramar de su perfume sobre el Maestro y Jesús derramo sobre ella amor y perdón. No permitas que la mente y el convencionalismo sobre el castigo te sigan engañando y atando al rencor. Ama y siente como de tu corazón brota el perdón. Ya Dios lo puso allí, pues El ya te perdonó.

jueves, 4 de febrero de 2016

De donde proviene el fuego que te conviene

Cuando el hombre dominó el fuego todo cambió. Esta extraordinaria fuente de energía lo puso a la vanguardia de toda la creación. Tenía manos y dominaba el fuego. Lo tenía todo.

Con el fuego primero ahuyentó a sus enemigos depredadores, pero luego los persiguió hasta aniquilarlos usando el fuego como medio de ataque. Quemó sus madrigueras, sus crías y su alimento. Luego sus enemigos fueron otros hombres y quemó sus casas, sus herramientas y sus familias. Puso fuego en las lanzas y en las flechas para alcanzar mas distancia. De aquí a la bomba incendiaria de napalm lo que quedaba era creatividad, ingenio y mucho odio.

De seguro este fuego fue el que Prometeo le robó a los dioses, para congraciarse a tal punto con los hombres, que le consideraron el titán protector y benefactor de la humanidad. Hay quienes han espiritualizado este concepto y consideran que como el fuego es energía, luz y calor, lo cual fácilmente puede asociarse a conocimiento, entendimiento e incluso habilidades para enfrentar al mundo, Prometeo es una figura paralela a lucifer. El ángel caído le mostró a Eva las ventajas de consumir del árbol de la ciencia del bien y del mal. - "El día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal." - Afirmó la serpiente. Gen 3:5.

Con esta acción realmente la humanidad perdía el acceso al fuego que si conviene, el del portento y la grandeza de la presencia de Dios.

Pero Dios diseñó también el plan para devolver a los hombres el verdadero fuego perdido y sacarles de la triste ilusión de pensar que sólo le basta el fuego terrenal, que le da el poder del conocimiento y la destrucción.

Uno de los que tuvo la revelación de este plan fue Juan el Bautista y así les decía a quienes le oían: "Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego." Mt 3:11

Este es el fuego que hace al hombre humildemente poderoso. Es el que le muestra el gozo y la responsabilidad de portar la presencia de Dios a donde quiera que vaya. Es el que prometió Jesús y envió a los suyos cincuenta días luego de su resurrección. 

"Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen." Hechos 2:2-4

De aquí proviene el fuego que te conviene. En el próximo artículo te mostraré como una palabra de quien lleva dentro de sí este fuego, impacta de tal forma en el mundo que hasta las circunstancias obedecen y se alinean con el propósito que Dios ha puesto en el portador de su llama.

No te rindas... sigue anhelando el fuego!